Belén Venegas
Casino Enjoy Antofagasta Casino Enjoy Antofagasta
Antofagasta
"Belén Venegas"
¿Cómo no va a ser malo el servicio, si los jefes que contratan no saben de trato con personas, si sólo saben de negocios pero no del buen manejo de un grupo humano?. Llevo una semana trabajando en Enjoy y fue suficiente para darme cuenta de todas las malas prácticas laborales que allí suceden. Mala comida en el casino, el baño no tiene ventilación (¡¡es un horno!!), horrible la sala de descanso (comparado, por ejemplo, con Mall Plaza que tiene una sala de descanso mil veces mejor), bajos salarios (siendo que estamos hablando de una zona minera y de un casino de juegos, un lugar en donde se mueve una GRAN cantidad de dinero). Hace dos días mi jefe estuvo discutiendo con unos clientes en el restaurant, y yo estaba esperando algo en la barra para llevar a una mesa. Él, furioso, viene y me empuja de la barra pues él también debía pedir algo. ¿Qué clase de trato es ese? A su vez, ningún jefe me comunicó que existía un transfer al que debía inscribirme (debía llegar a las 7am a trabajar) y me enteré por un compañero de trabajo. Luego, el jefe publicó los nuevos turnos y yo no figuraba en ellos. No pude consultarlo con él pues no apareció el día Sábado en el restaurant, por lo que me dieron su número, les dije que no tenía plata en el celular, y me respondieron que le mandara un whatsapp. Más tarde, a eso de las cinco, me llama una compañera de trabajo para avisarme que me habían trasladado al restaurant en el que ella trabaja y que me necesitaban sí o sí ese día a las 7 pm ¡Yo ya había cumplido mi turno ese día ¿cómo querían que hiciera otro?!. Traté de comunicarme con mi jefe vía whatsapp explicándole toda la situación, siempre, en el marco del respeto. No me respondió, pero dejó un gran doble ticket azul ¿Cómo ningún jefe de cualquiera de los dos restaurant es capaz de comunicarme que me trasladaron y cuáles son mis nuevos turnos, si ellos tienen mi número y mi mail, que me pidieron unas dos o tres veces durante la contratación y que, además, estaba en mi currículum? ¡Cero comunicación entre estatutos, entre jefes y entre áreas! Es todo un desorden. Cuando entré a Enjoy los/as jefes/as nos pidieron que no les hiciéramos perder el tiempo que pueden pasar con sus familias enseñándonos el trabajo si después íbamos a renunciar. Yo no iba con la disposición de hacerlos perder el tiempo, de hecho, tenía muchas ganas de aprender a garzonear para luego compatibilizarlo part-time con mis estudios. Pero no me hagan tampoco perder el tiempo a mí. Si ellos no son capaces de coordinar adecuadamente un grupo humano, no tengo nada más que hacer allí. Necesito el dinero, pero no voy a dejar que nadie me falte el respeto. Aún no decido si renunciar o no por la sola razón de mis compañeros/as de trabajo son excelentes y tuvieron toda la disposición de enseñarme. Hoy, Domingo, estoy de descanso y mañana debería volver a trabajar, pero no tengo ni idea de a qué hora ni en qué restaurant debo presentarme. Nadie contesta. Ahí tienen la respuesta de por qué Enjoy ofrece tan mal servicio. No pueden pedir buen servicio de cinco estrellas y sonrisa de punta a punta cuando la capacitación es precaria (postulé a Enjoy porque prometía una “academia de formación de garzones” que, en un principio, iba a durar dos semanas y duró dos días), las condiciones laborales son precarias y cuando nadie se preocupa del buen trato con los y las colaboradores/as. Esta es la clase de empresas que pecan del vicio de la incomunicación, en donde los y las jefes/as no son capaces de sentarse una vez al mes con sus trabajadores en pos de mejorar el clima laboral y, por ende, el servicio (yo iba a trabajar con toda la disposición del mundo, pues, lo digo con sinceridad, no quería que nadie fuera a pasar un mal rato al restaurant. Pero si ni siquiera me hacen saber los turnos en los que debo presentarme, no puedo hacer más). El buen funcionamiento de un restaurant requiere del trabajo colectivo y de la buena comunicación entre estatutos, cosa que no sucede en Enjoy.